Brasil prohíbe las apuestas en línea
Brasil prohíbe las apuestas en línea y prepara el cierre de las plataformas digitales.
Brasil inició el desmantelamiento de su mercado legal de apuestas en línea. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva firmó el 25 de septiembre de 2026 una medida provisional que prohíbe las apuestas deportivas de cuota fija, los casinos digitales y otras modalidades de juego en línea en todo el país.
La decisión pone fin, al menos mientras permanezca vigente la medida, a un mercado que había sido formalmente regulado apenas unos años antes.
La prohibición abarca la operación, oferta, intermediación y publicidad de las llamadas bets. Desde la publicación de la medida, las empresas autorizadas ya no pueden recibir nuevos depósitos de los jugadores.
¿También quedan prohibidas las apuestas deportivas?
Sí.
Durante las semanas previas al anuncio se había considerado permitir que continuaran las apuestas deportivas mientras se eliminaban únicamente los casinos virtuales. Sin embargo, la medida finalmente anunciada es más amplia y alcanza tanto las apuestas deportivas como los juegos de casino en línea.
Hasta ahora, los operadores con licencia podían ofrecer sus servicios en todo Brasil bajo dominios terminados en .bet.br y estaban supervisados por la Secretaría de Premios y Apuestas del Ministerio de Hacienda. El gobierno había autorizado decenas de empresas bajo el sistema regulado vigente desde enero de 2025.
¿Qué pasará con el dinero de los usuarios?
Las plataformas permanecerán accesibles temporalmente únicamente para permitir que sus clientes recuperen el dinero que todavía mantienen en sus cuentas.
Los usuarios tendrán hasta las 23:59 del 5 de octubre de 2026 para retirar voluntariamente sus saldos.
A partir del 6 de octubre, el gobierno prevé comenzar el bloqueo de páginas web y aplicaciones mediante acciones coordinadas con proveedores de internet, tiendas de aplicaciones y autoridades brasileñas.
Los fondos que no hayan sido retirados antes del cierre no desaparecerán. Las empresas deberán identificar el saldo correspondiente a cada usuario para iniciar posteriormente mecanismos de devolución a través del sistema financiero.
¿Por qué Brasil decidió prohibirlas?
El gobierno brasileño relacionó la decisión con el crecimiento del gasto en apuestas y su posible impacto sobre el endeudamiento familiar.
El Ministerio de Hacienda estima que los hogares brasileños gastan aproximadamente 60 mil millones de reales al año en apuestas en línea. El ministro de Hacienda, Dario Durigan, describió el fenómeno como un problema de salud pública durante el anuncio de las nuevas medidas.
La decisión también genera un fuerte impacto económico. El propio gobierno recaudó cerca de 10 mil millones de reales durante el último año mediante impuestos y pagos relacionados con la industria de las apuestas.
Representantes del sector han cuestionado la prohibición y advierten que podría provocar reclamaciones económicas de empresas que pagaron por autorizaciones oficiales para operar. También sostienen que parte de los jugadores podría desplazarse hacia plataformas ilegales. Estas son posiciones de la industria y no conclusiones del gobierno.
Una industria que Brasil acababa de regular
Las apuestas deportivas de cuota fija fueron legalizadas en Brasil en 2018 y posteriormente el gobierno de Lula promulgó en 2023 una legislación que estableció un sistema más amplio de regulación y permitió también determinados juegos en línea.
Desde enero de 2025, únicamente operadores autorizados por el Ministerio de Hacienda podían funcionar legalmente a nivel nacional.
La nueva medida representa, por tanto, un giro importante en la política brasileña hacia la industria.
¿La prohibición ya es definitiva?
Todavía no.
La figura utilizada es una medida provisional, un instrumento del Poder Ejecutivo brasileño que entra en vigor inmediatamente pero debe ser analizado por el Congreso.
Si diputados y senadores no la aprueban dentro del plazo constitucional de 120 días, la medida dejará de tener vigencia.
El anuncio fue realizado a pocos días de la primera vuelta de las elecciones presidenciales brasileñas del 4 de octubre de 2026. Reuters y AP señalan ese contexto temporal; representantes de la oposición han cuestionado políticamente la medida, mientras el gobierno sostiene que responde al endeudamiento y a los efectos sociales asociados con el juego.
Por ahora, el cambio práctico es inmediato: Brasil ha dejado de permitir nuevos depósitos en las plataformas reguladas y comenzó la cuenta regresiva para retirar las apuestas en línea del mercado legal a partir del 6 de octubre.