La boya sueca que convierte las olas del Atlántico en electricidad
El viento y el Sol ya producen una parte importante de la electricidad renovable del planeta. Pero frente a la costa norte de Portugal existe una máquina que intenta aprovechar otra fuente prácticamente inagotable: el movimiento de las olas.
Se llama CorPower C4 y, aunque a primera vista parece una enorme boya amarilla, en realidad es un convertidor de energía undimotriz diseñado por la empresa sueca CorPower Ocean.
El dispositivo fue instalado en 2023 en Aguçadoura, a unos cuatro kilómetros de la costa portuguesa, y conectado mediante un cable submarino a la red eléctrica nacional. Desde entonces ha demostrado que puede convertir el movimiento vertical provocado por las olas en electricidad utilizable.
Inspirado en el corazón humano
Uno de los aspectos más curiosos de su diseño es que sus creadores aseguran haberse inspirado en el principio de bombeo del corazón.
Cuando una ola levanta la boya, el movimiento acciona su sistema interno. Una presión neumática previamente almacenada proporciona después una fuerza de retorno que vuelve a llevar el dispositivo hacia su posición original.
De esta manera, el C4 puede obtener energía tanto del ascenso como del descenso de la boya.
Además incorpora una tecnología denominada WaveSpring, capaz de modificar la respuesta del dispositivo ante las condiciones del océano. En un oleaje normal, el sistema amplifica el movimiento para aumentar la energía capturada. Cuando llega una tormenta, hace prácticamente lo contrario: reduce su respuesta para evitar que las enormes olas dañen la máquina.
Sobrevivió a olas de 18.5 metros
Esa capacidad fue puesta a prueba de una manera extrema.
Durante varias tormentas del Atlántico en 2023, entre ellas Babet, Aline, Ciarán y Domingos, el C4 permaneció instalado frente a Portugal.
La tormenta Domingos produjo olas individuales de hasta 18.5 metros, una altura comparable con un edificio de aproximadamente seis pisos.
El dispositivo consiguió mantenerse en funcionamiento y posteriormente volvió a exportar electricidad a la red. CorPower informó también que durante sus primeras pruebas alcanzó picos de generación de aproximadamente 600 kilovatios.
Un certificado que marca un precedente
El 21 de julio de 2026, el proyecto alcanzó otro hito.
DNV, una de las principales organizaciones internacionales de certificación para industrias energéticas y marítimas, otorgó al C4 un Prototype Certificate bajo su estándar para convertidores de energía de las olas.
Según CorPower Ocean y el representante de DNV citado en el anuncio, es el primer certificado de prototipo de este tipo otorgado a un convertidor de energía undimotriz.
Para conseguirlo, DNV revisó durante varios años aspectos como el diseño, resistencia estructural, fatiga de materiales, fabricación, montaje, pruebas, mantenimiento y comportamiento del dispositivo en condiciones extremas.
¿Significa que pronto veremos miles de estas boyas?
Todavía hay camino por recorrer.
La energía de las olas lleva décadas prometiendo convertirse en una gran fuente renovable, pero el océano es uno de los ambientes más difíciles para cualquier máquina: corrosión, tormentas, mantenimiento y costos de instalación han frenado numerosos proyectos.
CorPower pretende avanzar ahora hacia sistemas más grandes. En Portugal planea incorporar nuevos convertidores C5 y avanzar hacia una certificación completa de tipo antes de desarrollar parques de energía undimotriz de mayor capacidad.
El C4, por tanto, no significa que la energía de las olas haya resuelto todos sus problemas.
Pero sí demuestra algo importante: una máquina puede permanecer durante meses frente al Atlántico, sobrevivir a enormes tormentas y transformar el movimiento del mar en electricidad para una red convencional.
Si esa tecnología consigue además reducir sus costos y funcionar durante años con poco mantenimiento, las olas podrían terminar convirtiéndose en una pieza más del sistema energético del futuro.