El Mundial de Pokémon 2026 convirtió San Francisco en la capital mundial de los entrenadores
Treinta años después de que Pokémon comenzara su historia en Japón, la franquicia demostró que su espíritu competitivo continúa creciendo.
Del 28 al 30 de agosto de 2026, San Francisco recibió el Pokémon World Championships, el máximo torneo internacional de la temporada, reuniendo competencias de videojuegos, cartas, Pokémon GO y Pokémon UNITE.
Pero esta edición fue diferente.
Más de 3,000 competidores llegaron a la ciudad buscando convertirse en campeones mundiales y los distintos torneos repartieron en conjunto más de 2 millones de dólares en premios.
Cuatro maneras distintas de convertirse en campeón
El Mundial Pokémon ya no gira alrededor de un solo videojuego.
Los jugadores compitieron en cuatro grandes categorías:
Pokémon Trading Card Game, el juego de cartas coleccionables que mantiene una escena competitiva internacional desde hace décadas.
Pokémon Champions, utilizado por primera vez en el Mundial para la competencia principal de videojuegos.
Pokémon GO, donde combatir utilizando Pokémon capturados en el juego móvil se ha convertido en una disciplina competitiva propia.
Y Pokémon UNITE, el título estratégico por equipos de la franquicia.
Solo en el Juego de Cartas Coleccionables, cada división ofreció 50,000 dólares para el campeón, mientras los premios continuaban descendiendo entre las siguientes posiciones.
El Chase Center se convirtió en una arena Pokémon
Las primeras fases del evento se desarrollaron principalmente en el Moscone Center, pero el domingo las finales dieron un salto considerable.
El Chase Center, hogar de los Golden State Warriors de la NBA, recibió las partidas definitivas en una arena que Pokémon describió previamente como aproximadamente tres veces más grande que el recinto utilizado para las finales de 2025.
Las gradas terminaron llenándose de aficionados mientras las partidas competitivas eran presentadas prácticamente como un gran evento de esports.
Al terminar las competencias ocurrió uno de los momentos más simbólicos de todo el fin de semana: el Chase Center completo terminó cantando “Gotta catch 'em all!”, la frase convertida en himno para varias generaciones de seguidores.
Una edición con momentos históricos
El Mundial también dejó varios hitos deportivos.
Por primera vez, el campeonato de videojuegos se disputó utilizando Pokémon Champions, coronando a los primeros campeones mundiales dentro de este nuevo título.
En Pokémon GO ocurrió otro momento importante: un jugador japonés consiguió por primera vez ganar el campeonato mundial de esa categoría.
Pero las competencias fueron solamente una parte del evento.
PokémonXP llevó el universo Pokémon más allá de los torneos
Junto al campeonato debutó PokémonXP, una nueva experiencia dirigida también a quienes no compiten profesionalmente.
El Moscone Center reunió exposiciones interactivas, intercambio de pines, cosplay, paneles, talleres, actividades especiales y una tienda temporal de Pokémon Center.
La idea fue transformar el campeonato en algo más parecido a una gran convención Pokémon.
Una persona podía pasar del torneo profesional a comprar productos exclusivos, participar en actividades o simplemente convivir con aficionados que habían viajado desde diferentes partes del mundo.
Pokémon cumplió 30 años sin perder fuerza
El contexto hizo que la edición tuviera todavía más significado.
2026 marca oficialmente el 30.º aniversario de Pokémon, cuya primera generación apareció en Japón en 1996. Durante todo el año, The Pokémon Company ha celebrado la fecha con productos, eventos y diferentes experiencias alrededor del mundo.
Lo que comenzó con dos videojuegos para Game Boy hoy incluye videojuegos, cartas coleccionables, animación, cine, aplicaciones móviles y competencias profesionales.
El Mundial de San Francisco mostró quizá la mejor representación de esa evolución.
Miles de personas compitiendo por premios millonarios, una arena profesional llena y generaciones completas cantando juntas una canción de Pokémon.
Treinta años después, atraparlos a todos sigue siendo mucho más que un juego.