OXO: el primer videojuego con gráficos en una pantalla
En 1952, el estudiante de doctorado Alexander S. Douglas, de la Universidad de Cambridge, desarrolló un sencillo juego de tres en raya llamado OXO.
El programa funcionaba en la EDSAC, una de las primeras computadoras electrónicas de propósito general utilizadas de manera práctica. La máquina era tan grande que ocupaba una habitación completa.
Lo sorprendente es que OXO ya contenía varias características que hoy asociamos directamente con un videojuego:
había una pantalla, un jugador humano, una computadora como oponente y una respuesta visual inmediata.

Un tres en raya contra la computadora
OXO reproducía el clásico juego conocido en México como gato o tres en raya.
El jugador escogía una casilla y la computadora respondía realizando su propia jugada.
Para introducir los movimientos no se utilizaba un control como los actuales.
Douglas adaptó un dial telefónico giratorio, similar al de los teléfonos antiguos. Cada número correspondía a una posición del tablero.
El resultado aparecía en un pequeño tubo de rayos catódicos de 35 por 15 puntos, donde se dibujaba el tablero con X y O.
Para 1952, aquello era extraordinariamente avanzado.
No nació como entretenimiento
Curiosamente, Douglas no creó OXO con la intención de fundar una industria de videojuegos.
El programa formaba parte de su tesis doctoral sobre interacción entre humanos y computadoras.
Su objetivo era estudiar cómo una persona podía comunicarse con una máquina y recibir una respuesta comprensible.
El juego resultó perfecto para demostrarlo.
El usuario elegía una acción, la computadora la procesaba y contestaba inmediatamente.
Ese ciclo de interacción es exactamente uno de los principios fundamentales de los videojuegos modernos.
¿Fue el primer videojuego de la historia?
Aquí existe cierta discusión.
La Universidad de Cambridge ha llegado a describir OXO como el primer videojuego de computadora del mundo, mientras que el Computer History Museum lo clasifica de forma más prudente como uno de los primeros juegos de computadora.
La razón es que existieron otros dispositivos anteriores.
En 1951, por ejemplo, la computadora Nimrod permitía jugar Nim, aunque utilizaba luces en lugar de una pantalla gráfica convencional. También existió un dispositivo patentado en 1947 que simulaba el disparo de misiles en un tubo de rayos catódicos.
Por eso todo depende de la definición utilizada.
Pero OXO sí tiene una característica muy especial:
es uno de los primeros juegos conocidos en mostrar gráficos directamente en una pantalla electrónica y permitir que una persona jugara contra una computadora.
Seis años antes de Tennis for Two
OXO apareció en 1952.
Tennis for Two, el juego del osciloscopio que suele circular como “el primer videojuego”, fue creado hasta 1958.
Eso significa que OXO ya permitía jugar contra una computadora seis años antes.
Además, Pong, el título que popularizó el concepto de videojuego para millones de personas, no llegaría hasta 1972.
Entre OXO y Pong hay nada menos que 20 años.
Casi nadie pudo jugarlo
Hay otra diferencia enorme respecto a los videojuegos actuales.
OXO nunca se vendió.
Solamente podía ejecutarse en la EDSAC de Cambridge, y pocas personas fuera de la universidad tuvieron oportunidad de probarlo.
No existían cartuchos, descargas ni consolas domésticas.
Para jugarlo había que tener acceso a una computadora científica que pesaba toneladas y ocupaba buena parte de una habitación.
El comienzo de una idea enorme
Visto actualmente, OXO parece extremadamente simple.
Nueve casillas.
Dos símbolos.
Un dial telefónico.
Pero detrás de esa sencillez ya existía una idea que acabaría transformando el entretenimiento:
una persona podía enfrentarse a una máquina y ver inmediatamente el resultado de sus decisiones en una pantalla.
En 1952, eso era apenas un experimento universitario.
Hoy, más de siete décadas después, esa misma idea sostiene una industria que mueve cientos de miles de millones de dólares.
Y todo comenzó, en parte, con algo tan sencillo como jugar gato contra una computadora del tamaño de una habitación.