México destina 175 millones de pesos para fabricar baterías vinculadas a Olinia
Uno de los mayores desafíos se encuentra debajo del vehículo: la batería.
El Gobierno federal aprobó durante 2026 un proyecto por 175 millones de pesos destinado a construir capacidad para ensamblar baterías relacionadas con el proyecto Olinia. Los recursos provienen del Fondo Mexicano del Petróleo y forman parte de una estrategia más amplia para desarrollar una cadena nacional alrededor del almacenamiento de energía y el litio.
¿Por qué es tan importante fabricar la batería?
Durante la presentación de Olinia Carga, el director del proyecto, Roberto Capuano, explicó que la batería representa alrededor del 40% del costo de los materiales del vehículo.
Por eso, depender completamente de componentes importados podría afectar directamente el precio final de Olinia.
El equipo mexicano está trabajando en el diseño de elementos como la electrónica, la carcasa y el sistema de ensamblaje de los paquetes de baterías, con la intención de conservar una mayor parte del conocimiento y del valor industrial dentro del país.
Olinia Carga está proyectado para transportar hasta 650 kilogramos, recorrer más de 120 kilómetros y conectarse a un enchufe convencional. Su comercialización está prevista para finales de 2027, con un precio estimado alrededor de los 150 mil pesos.
México todavía necesitará componentes extranjeros
Esto no significa que el primer Olinia vaya a ser completamente fabricado con componentes mexicanos.
La propia presidenta Claudia Sheinbaum explicó en mayo que parte de los componentes será importada inicialmente, porque todavía no existe en México toda la cadena industrial necesaria.
La estrategia planteada es sustituir progresivamente esas importaciones conforme aparezcan proveedores y capacidad productiva nacional.
Por eso sería más preciso hablar de ensamblaje y desarrollo nacional de baterías que afirmar que México ya produce íntegramente sus propias baterías desde las materias primas hasta las celdas terminadas.
¿La planta estará en Puebla?
Puebla se ha convertido en uno de los principales centros del proyecto Olinia.
En mayo, Sheinbaum respondió directamente que la fabricación de baterías se realizaría en Puebla, y posteriormente el Gobierno estatal señaló que la entidad estaba confirmada como sede de una planta de ensamblaje vinculada a Olinia.
Sin embargo, algunos documentos y reportes posteriores han generado dudas sobre la ubicación definitiva de toda la infraestructura industrial asociada a las baterías, por lo que conviene esperar a que se publique la localización y configuración final de la planta.
Y luego está el litio mexicano
La estrategia va más allá de Olinia.
En febrero, el Gobierno informó que se analizaron más de 200 muestras de aguas presentes en yacimientos petroleros y se identificaron cinco campos en la Región Sur con concentraciones de litio potencialmente aprovechables.
La estimación oficial habla de más de dos millones de toneladas de recurso identificado, y durante 2026 se planteó iniciar una planta demostrativa para estudiar su extracción.
Pero hay una diferencia importante entre identificar recursos y producir litio comercialmente.
México todavía no produce litio a escala comercial, y continúa investigando métodos de extracción y desarrollando infraestructura.
Olinia como punto de partida
La apuesta detrás del proyecto es que Olinia sirva no únicamente para vender un vehículo eléctrico, sino también para desarrollar proveedores, ingeniería, electrónica, baterías y conocimiento alrededor de la electromovilidad.
En agosto de 2026, el proyecto entró formalmente en su etapa de industrialización y comenzó la búsqueda de empresas públicas y privadas que puedan participar en su fabricación, bajo un esquema que contempla mayoría de capital mexicano.
Por eso la noticia sí representa un avance concreto, aunque todavía queda un camino considerable.
México ya está financiando la infraestructura y desarrollando la tecnología necesaria para ensamblar baterías propias, pero aún no puede decirse que controle toda la cadena, desde la extracción del litio hasta la fabricación integral de las celdas.
Ese será precisamente uno de los grandes retos de Olinia durante los próximos años.