El puente de agua de Países Bajos donde los barcos pasan sobre los autos
En Países Bajos existe uno que funciona exactamente al revés.
El Aquaducto Veluwemeer permite que el agua y pequeñas embarcaciones pasen por encima de la carretera N302, mientras los automóviles circulan por debajo. Se encuentra cerca de Harderwijk y forma parte de la conexión entre Gelderland y Flevoland.
Visto desde el aire, parece que una carretera simplemente desaparece bajo el agua y vuelve a salir unos metros después.
Pero detrás de esa imagen hay una solución de ingeniería bastante práctica.
¿Por qué construyeron un puente de agua?
La zona tiene una gran cantidad de canales, lagos y tráfico recreativo de embarcaciones.
Construir un puente levadizo convencional habría significado detener constantemente el tránsito de automóviles cada vez que pasara un barco.
En cambio, los ingenieros optaron por separar ambos flujos.
Los coches bajan ligeramente por debajo del nivel del agua, mientras las embarcaciones continúan navegando por encima sin necesidad de esperar.
Así, barcos y vehículos pueden moverse al mismo tiempo.

No es un canal gigantesco
El tramo navegable sobre la carretera mide aproximadamente 25 metros de largo y alrededor de 17 a 19 metros de ancho, según la fuente consultada.
El agua alcanza cerca de 3 metros de profundidad en el cruce, suficiente para permitir el paso de embarcaciones pequeñas con un calado adecuado.
A los costados también existen pasos para peatones.
La estructura necesitó grandes cantidades de concreto y tablestacas de acero para soportar el peso del agua y evitar filtraciones hacia la carretera inferior.
Una solución muy neerlandesa
Países Bajos tiene una relación extraordinariamente estrecha con el agua.
Gran parte de su territorio ha sido ganado al mar o protegido mediante diques, canales, esclusas y sistemas de bombeo.
Flevoland, hacia donde conduce esta carretera, es precisamente una provincia formada en buena medida por terrenos recuperados del agua.
Por eso, una estructura donde el agua tiene prioridad y la carretera se adapta a ella resulta especialmente representativa de la ingeniería neerlandesa.

¿Es realmente un “puente de agua”?
Popularmente suele describirse así, aunque técnicamente se trata de un acueducto navegable.
No es único en Países Bajos ni en Europa, pero su diseño compacto y la vista aérea lo han convertido en uno de los ejemplos más llamativos de este tipo de infraestructura.
Desde arriba, la escena parece imposible:
barcos navegando tranquilamente mientras, unos metros debajo, los automóviles continúan su camino.
Y esa es precisamente la gracia del Acueducto Veluwemeer: resolver dos formas de transporte en el mismo lugar sin que ninguna tenga que detenerse.