¿Por qué algunas personas caminan mientras hablan por teléfono?
Una llamada comienza y, casi sin darse cuenta, una persona se levanta de la silla. Camina hasta una ventana, regresa, cruza nuevamente la habitación y repite el recorrido mientras continúa hablando. Es un comportamiento tan común que parece automático.
En redes sociales ha comenzado a circular una explicación atractiva: supuestamente caminar durante una llamada sería una forma en la que el cerebro compensa la falta de expresiones faciales y otras señales visuales de la persona que está al otro lado.
La explicación tiene cierta lógica, pero la evidencia científica disponible no permite afirmarlo de manera tan directa.
Las llamadas sí cambian nuestra forma de caminar
La investigación ha demostrado que mantener una conversación telefónica utiliza recursos de atención que normalmente se destinan al entorno.
Un estudio publicado en Gait & Posture encontró que las personas que caminaban mientras hablaban por teléfono redujeron su velocidad aproximadamente 16% frente a su comportamiento inicial.
Otro estudio realizado en un entorno cotidiano encontró que quienes hablaban por celular caminaban más despacio y cambiaban de dirección con mayor frecuencia que quienes caminaban sin utilizar dispositivos.
Es decir, la conversación realmente modifica el movimiento.
El cerebro está haciendo dos cosas a la vez
Hablar con otra persona no consiste únicamente en producir palabras.
Hay que escuchar, interpretar tono, recordar información, preparar respuestas y mantener el hilo de la conversación.
Cuando simultáneamente se camina, el cerebro divide parte de sus recursos entre ambas actividades.
Investigaciones posteriores han relacionado el uso del teléfono durante la marcha con una reducción de la conciencia situacional y una mayor carga cognitiva. PubMed
Eso puede explicar parte de los cambios espontáneos en velocidad, trayectoria y movimiento corporal.
También gesticulamos aunque nadie pueda vernos
Existe otro fenómeno interesante.
Las personas continúan utilizando las manos y realizando gestos mientras hablan por teléfono, aunque su interlocutor no pueda observarlos.
Experimentos sobre comunicación telefónica encontraron que el diálogo por sí mismo es suficiente para estimular gestos, aunque la visibilidad del interlocutor también modifica cómo se utilizan.
Esto sugiere que el movimiento corporal forma parte del proceso de hablar y pensar, no únicamente de la comunicación visual con otra persona.
Pero caminar no está demostrado como una “compensación visual”
Aquí se encuentra el problema con el titular viral.
Los estudios muestran que hablar por teléfono puede modificar el movimiento, aumentar la demanda cognitiva y reducir la atención al entorno.
También sabemos que las personas continúan gesticulando cuando el interlocutor no está presente físicamente.
Pero no existe evidencia sólida que demuestre que caminar repetidamente de un lado a otro tenga como función específica sustituir las expresiones faciales o el contacto visual perdido durante una llamada.
Es una interpretación posible, no una conclusión establecida por la psicología.
Movimiento, pensamiento y conversación
Caminar puede además acompañar procesos de pensamiento, regulación de activación y concentración.
Por eso algunas personas se levantan mientras resuelven un problema, memorizan un discurso o mantienen una conversación intensa, incluso cuando no están utilizando un teléfono.
La explicación probablemente no sea única.
Caminar durante una llamada puede surgir de una combinación de atención dividida, activación mental, hábitos motores y la tendencia natural del cuerpo a acompañar el lenguaje con movimiento.
La ciencia sí confirma algo interesante: cuando una conversación ocupa nuestra atención, el cuerpo también cambia su comportamiento. Lo que todavía no está demostrado es que esos pasos sean una estrategia consciente o automática diseñada específicamente para reemplazar lo que los ojos no pueden ver.